Cuando una empresa entra en insolvencia, una de las dudas más habituales afecta a los trabajadores en un concurso de acreedores. Muchos empleados temen perder automáticamente su puesto, dejar de cobrar o no recibir su indemnización.
Sin embargo, el concurso no provoca por sí solo el cierre de la empresa ni la extinción inmediata de los contratos. El procedimiento busca ordenar las deudas y estudiar si el negocio puede continuar, reestructurarse o liquidarse.
Por tanto, la situación de cada trabajador dependerá de las decisiones que se adopten durante el proceso.
¿Los trabajadores pierden su empleo al declararse el concurso?
No. La declaración del concurso de acreedores no extingue automáticamente los contratos de trabajo.
La empresa puede mantener la actividad mientras negocia una solución con sus acreedores. En ese caso, los empleados continúan trabajando y conservan sus derechos laborales.
No obstante, la situación económica puede obligar a aplicar medidas como:
- Cambios en las condiciones laborales.
- Reducciones o modificaciones de jornada.
- Suspensiones temporales de contratos.
- Traslados colectivos.
- Despidos colectivos.
- Cierre de determinados centros de trabajo.
Cuando estas medidas tienen carácter colectivo, deben tramitarse dentro del procedimiento concursal. El juez del concurso resuelve sobre ellas después de seguir el proceso legal correspondiente.
Trabajadores y concurso de acreedores: ¿qué pasa con las nóminas?
Las nóminas pendientes no desaparecen cuando la empresa entra en concurso. Los trabajadores se convierten en acreedores por las cantidades que la empresa les debe.
Sin embargo, no todas las deudas laborales reciben el mismo tratamiento. La Ley Concursal distingue entre los salarios anteriores y posteriores a la declaración del concurso.
Los salarios correspondientes a los últimos 30 días de trabajo efectivo anteriores al concurso, dentro del límite legal, tienen la consideración de créditos contra la masa. Estos créditos cuentan con una protección especial.
El resto de los salarios anteriores puede clasificarse como crédito con privilegio general hasta determinados límites. La parte que exceda esos límites puede recibir otra clasificación dentro del concurso.
Además, los salarios generados después de la declaración del concurso también tienen la consideración de créditos contra la masa mientras continúa la actividad empresarial. Por eso, resulta esencial identificar cuándo se generó cada deuda y comprobar que aparece correctamente reconocidaciedad o los socios pueden estudiar diferentes acciones de responsabilidad.
Por eso, resulta esencial identificar cuándo se generó cada deuda y comprobar que aparece correctamente reconocida.
¿Cuándo cobran los trabajadores en un concurso de acreedores?
No existe una fecha única para todos los trabajadores. El momento del cobro dependerá del patrimonio disponible, de la clasificación del crédito y de la evolución del procedimiento.
La administración concursal revisa las cuentas de la empresa y elabora una lista con los acreedores y las cantidades pendientes. Los créditos laborales que consten en la documentación de la empresa deben incorporarse al concurso.
Aun así, cada trabajador debería comprobar que las nóminas, indemnizaciones y demás conceptos aparecen correctamente reconocidos.
Los créditos laborales tienen una protección relevante, pero esa protección no garantiza siempre el cobro íntegro. Si la empresa no dispone de suficiente patrimonio, puede intervenir el Fondo de Garantía Salarial.
¿Qué papel tiene FOGASA en un concurso de acreedores?
El FOGASA en un concurso de acreedores puede abonar parte de los salarios y de las indemnizaciones que la empresa no pueda pagar por insolvencia.
El Fondo de Garantía Salarial actúa dentro de los límites establecidos por la ley. Por tanto, no cubre necesariamente la totalidad de las cantidades pendientes.
Para solicitar estas prestaciones, los créditos laborales deben aparecer incluidos en la lista de acreedores o reconocidos como deudas de la masa. El trabajador necesita una certificación emitida por el órgano competente del concurso.
FOGASA puede cubrir, entre otros conceptos:
- Salarios pendientes.
- Indemnizaciones por despido.
- Indemnizaciones por extinción del contrato.
- Determinadas cantidades reconocidas en el procedimiento concursal.
El importe final dependerá del salario, los días pendientes, la antigüedad y los límites legales aplicables.
¿Puede haber un despido colectivo en un concurso de acreedores?
Sí. La empresa puede solicitar un despido colectivo en el concurso de acreedores cuando necesita reducir plantilla para intentar continuar o cuando no puede mantener la actividad.
En estos casos, la medida no depende únicamente de la decisión del empresario. El procedimiento debe tramitarse ante el juez del concurso, con la participación de la administración concursal y de los representantes de los trabajadores.
Si el juez aprueba el despido colectivo, su resolución produce la extinción de los contratos y sitúa a los empleados afectados en situación legal de desempleo.
Los trabajadores pueden tener derecho a una indemnización. Si la empresa no puede pagarla, podrán estudiar la intervención de FOGASA dentro de los límites legales.
¿Qué deben hacer los trabajadores afectados?
LLos empleados no deberían limitarse a esperar el desarrollo del procedimiento. Conviene actuar desde el principio para proteger sus derechos.
Los pasos más importantes son:
- Reunir nóminas, contrato, finiquitos y comunicaciones de la empresa.
- Calcular las cantidades pendientes de pago.
- Comprobar que el crédito laboral consta en el concurso.
- Revisar su clasificación y cuantía.
- Solicitar el certificado concursal necesario.
- Tramitar la prestación ante FOGASA cuando corresponda.
- Buscar asesoramiento si existen discrepancias.
Un error en la cantidad reconocida puede afectar al cobro posterior. Por tanto, conviene revisar toda la documentación con atención.
Preguntas frecuentes
¿La empresa puede seguir funcionando durante el concurso?
Sí. El concurso no implica necesariamente el cierre. La empresa puede continuar con su actividad si existe una solución viable.
¿FOGASA paga toda la deuda laboral?
No. FOGASA aplica límites legales a los salarios y las indemnizaciones. La parte no cubierta mantiene su tratamiento dentro del concurso.
¿Qué sucede con las vacaciones pendientes?
Las vacaciones generadas y no disfrutadas pueden formar parte de las cantidades laborales pendientes, según las circunstancias y el momento de la extinción del contrato.
Proteger los derechos laborales desde el inicio
Los trabajadores en un concurso de acreedores mantienen derechos sobre sus contratos, salarios e indemnizaciones. Sin embargo, deben comprobar que sus créditos aparecen correctamente reconocidos y actuar dentro de los plazos correspondientes.
Ahora que sabes qué pasa con los trabajadores cuando una empresa entra en concurso de acreedores, contar con asesoramiento especializado puede evitar errores y facilitar la gestión del proceso. En DSM Concursal & Finance acompañamos a empresas y personas afectadas para analizar cada situación y encontrar la solución jurídica y financiera más adecuada.